DELF y DALF: los certificados que duran
El DELF y el DALF los expide el Ministerio de Educación francés y, a diferencia de las pruebas usadas para inmigración, no caducan nunca. Entre ambos cubren toda la escala del MCER, y te presentas al nivel que quieres en lugar de a una prueba que te clasifica.
Un examen por nivel
El DELF cubre de A1 a B2 y el DALF, C1 y C2. Hay un examen distinto para cada nivel, eliges a cuál presentarte, y por debajo del aprobado no obtienes nada: ningún certificado inferior de consolación. Presentarte por encima de tu nivel real simplemente tira la tasa.
Cuatro pruebas y el mínimo en cada una
Cada examen tiene las mismas cuatro pruebas - audición, lectura, escritura y expresión oral -, cada una sobre veinticinco. Necesitas cincuenta sobre cien en total y al menos cinco sobre veinticinco en cada prueba, así que una sección abandonada suspende todo por bien que fuera el resto.
El TCF y el TEF funcionan al revés
El TCF y el TEF son los otros dos que verás, y funcionan al revés: no hay aprobado ni suspenso, solo una puntuación que te sitúa en el MCER, válida dos años. Por eso son los que se usan para inmigración y para solicitudes canadienses, donde lo que se quiere es una puntuación vigente.
Cuál hacer
La regla práctica es sencilla. Si el certificado es para estudiar o para tu propio expediente, haz el DELF o el DALF y consérvalo de por vida. Si es para un visado o una solicitud por puntos, haz el TCF o el TEF, y hazlo cerca de cuando lo necesites, no con años de antelación.