B1: el nivel que tiene peso legal
El B1 es donde el italiano se vuelve realmente utilizable, y es además el nivel escrito en la ley de ciudadanía italiana. Eso le da un peso que los demás niveles no tienen: para muchísimos solicitantes no es un hito elegido sino un requisito que hay que cumplir.
Qué te permite hacer el B1
En B1 te las arreglas con un casero, un médico, un banco y una discusión sobre una cuenta sin recurrir al inglés. Puedes narrar lo ocurrido, razonar una opinión y seguir una conversación sobre temas conocidos. El dialecto rápido y tres personas hablando a la vez aún te derrotan.
Cuánto se tarda
El italiano está en el grupo más fácil para un angloparlante, con el español y el francés. El B1 suele costar entre trescientas y cuatrocientas horas de estudio real. Como la pronunciación sale gratis desde el primer día, más de esas horas van a verbos y vocabulario que en francés.
El nivel que exige la ciudadanía
Las solicitudes de ciudadanía italiana exigen el B1, y eso pilla a quienes solicitan por descendencia dando por hecho que bastaba la ascendencia. Debe estar certificado por uno de los organismos reconocidos: un boletín escolar o afirmar que hablas con soltura no sirve.
Cuándo el B1 no basta
Para la universidad en italiano el listón es más alto: el B2 es el mínimo habitual y muchos cursos quieren C1. Si tu motivo es un título y no un pasaporte, apunta más allá del B1 desde el principio, porque el certificado que necesitas es otro y la diferencia es aproximadamente un año de trabajo.